Eso si, descubrí una planta preciosa de nombre y forma, el Ombligo de Venus, con propiedades afrodisíacas y energéticas, que bien merecerán una receta en mi seccion de cocina afrodisíaca.
Además tuvimos la suerte, de una vez finalizada la caminata, meternos entre pecho y espalda unos chuletones descomunales en tamaño e impecables en cuanto a la maduración de la pieza en cámara se refiere. El restaurante en cuestión es El Asador Alto del Leon.
Arriba las piezas en el mostrador de la entrada y abajo una vez en el plato.